GASTRÓNOMOS ILUSTRADOS | Lorenzo Millo: Derecho alimentario, literatura y gastronomía

Por Juan Babacil para Aragón Digital | octubre de 2026

Conocí a Lorenzo Millo en una de aquellas recogidas de setas maravillosas que el recordado Albert Fornos, relaciones públicas de Bodegas Torres, organizaba hace ya una buena “pila” de años en la comarca del Berguedà, al norte de la provincia de Barcelona. Fornos conseguía que un buen número de periodistas que nos dedicamos a la gastronomía compartiéramos almuerzos, cenas, y estupendas jornadas al aire libre en un entorno excepcional. Y que se forjaran amistades que han perdurado en el tiempo y de las que iremos hablando en esta sección de gastrónomos relevantes.

Lorenzo Millo fue un gran gastrónomo en ejercicio hasta el final de sus días, pues murió a bordo del Queen Elizabeth II, en la isla de Tasmania en los mares del Sur, el 10 de febrero de 1998, según la versión oficial, cuando preparaba La vuelta al mundo de un gastrónomo. Cuando hablé años más tarde con algunos de sus viejos conocidos, me aseguraron que antes de partir en el gran paquebote, les había comentado: «voy a devolverle al mar todo lo que él me ha dado durante toda mi vida», por lo que no descartaban una decisión personal terrible.

El 14 de febrero de 1989 había ingresado en la Academia Española de Gastronomía, donde, tras la lectura de su discurso de recepción —una ocurrente disertación sobre la Gastronomía infernal—, pasó a ocupar el sillón de Josep Plá, al que consideraba un maestro y cuyo libro El que hem menjat fue hasta el final su libro de cabecera. 

Como apunta Clara Millo Talón, «la obra de Millo es bilingüe y se manifiesta en su lengua vernácula publicando en 1984 La taula y la cuina, que obtuvo el Premio Nacional de Gastronomía de 1985, primera vez que el Ministerio de Industria y Comercio otorgaba dicho galardón a una obra no escrita en lengua castellana» En esta línea, se añaden otros títulos en su lengua valenciana. Pero, definitivamente, el libro que consagra a Lorenzo Millo como el mayor experto en gastronomía valenciana hasta ese momento y le convierte en un referente obligado en lo que concierne al gusto autóctono de marca mediterránea es su obra magna Gastronomía de la Comunidad Valenciana (1992) que dedica a la investigación culinaria, recogiendo los usos y costumbres del pueblo valenciano. A partir de entonces, se suceden los títulos en esa misma línea: “Arroz”, “Cocina Valenciana”, “Técnicas tradicionales de la cocina”, “Gastronomía Valenciana” y, su obra póstuma, “Cocina Regional Valenciana”, además de una obra monográfica sobre “La Paella”. 

Especial relevancia tiene en mi estantería el título “Gastronomía. Manual y guía para uso de yuppies y ejecutivos perplejos o incautos”. Editado por Pirámide en 1990, un libro que pretende facilitar la búsqueda del buen camino a los que se inician y servir como aviso a los que avanzan imprudentes o excesivamente confiados por la ruta de la gastronomía.

“El banquete del mar”, y “El banquete de la caza y los asados”, son otros dos títulos que hay que seguir mirando de vez en cuando, a pesar el tiempo de su publicación.

Dice Jose Cuñat entre otras cosas en su “Valencia gastronómica”, sitio muy recomendable https://valenciagastronomica.com/ que:” Millo se destacó por su contribución a la legislación alimentaria internacional, trabajando con la FAO en Roma y participando en la elaboración del Codex Alimentarius, un referente mundial en la materia. Sus publicaciones, como la «Legislación Alimentaria Española» y numerosos artículos especializados, reflejan su profundo conocimiento y compromiso con el sector agroalimentario.

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